Malta – Semana 3

El uso del inglés en el día a día es constante, tanto en la vida cotidiana como en el entorno laboral. Esto supone un reto, pero también una gran oportunidad para mejorar el nivel de idioma. En comparación con España, la forma de comunicarse es diferente, ya que aquí es necesario expresarse en una lengua que no es la materna, lo que requiere un mayor esfuerzo y concentración. El idioma afecta en cierta medida a las prácticas, sobre todo a la hora de explicar ideas o entender instrucciones con total precisión. En ocasiones tengo que pensar más detenidamente cómo expresarme para que los demás me entiendan correctamente. Aun así, poco a poco voy ganando soltura.

Por otro lado, con mis compañeras de piso no tengo problemas de comunicación, ya que todas son españolas y hablamos en castellano, lo que facilita mucho la convivencia y permite desconectar del esfuerzo que supone usar el inglés constantemente.


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